miércoles, 11 de junio de 2014

Tributo Tsai Ming-liang

Mi pequeño y humilde homenaje al taiwanés Tsai Ming-liang, director clave en la historia del cine moderno y uno de los más importantes de hace un par de décadas. Creador de joyas tan personales, peculiares y extravagantes como “Vive L’Amour”, “The Hole”, o la conocida en occidente como “El sabor de la sandía”- de nombre real “La nube caprichosa”-. Por supuesto también es un homenaje al maravilloso Lee Kang-sheng, su actor, con el que lleva trabajando desde hace 20 años en todas y cada una de sus pelis, y siempre interpretando al mismo personaje, el retraído y enigmático Hsiao-kang. Estos dos nos han regalado una de las progresiones cronológicas humanas más bonitas que se hayan visto en pantalla (a la espera del Boyhood de Richard Linklater). Descubran su cine y a Hsiao-kang, que se convierte en estandarte de las obsesiones temáticas del director: sus urbanitas desalmados y la incomunicación de los tiempos modernos, que usa como detonante para crear delirantes e icónicos números musicales, ante la falta de palabras de sus personajes.